Opiniones divididas sobre el ITBMS del 7% al comercio digital
Empresarios, economistas y consumidores consultados coincidieron en que “la medida debe evaluarse con detenimiento para fortalecer las finanzas públicas, sin afectar el poder adquisitivo de los panameños ni aumentar el costo de vida”
La propuesta del Ministerio de Economía y Finanzas de cobrar el 7% de Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS) a la compra y venta de productos a través de plataformas digitales ha desencadenado opiniones divididas.
Mientras unos la respaldan, por considerar que elevaría la recaudación y es lo justo frente a los negocios tradicionales; otros la rechazan al asegurar que representa una presión tributaria adicional para los panameños.
Además cuestionan que éste sea aplicado por motivo de “renta sustitutiva”, frente a la exoneración del 2% del ITBI, un impuesto que lleva 50 años sin ser recaudado, por lo que no representa ningún “vacío” para el Estado.
Alberto López Tom, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), explicó que “desde el punto de vista jurídico, el gobierno tiene una limitación legal. El artículo 276 de la Constitución establece que cuando una ley elimina o disminuye un ingreso que está contemplado en el Presupuesto General del Estado, tiene que establecerse una renta sustitutiva”.
Asimismo afirmó que “el problema es que esa obligación constitucional no necesariamente refleja la realidad económica de las finanzas públicas. Una cosa es el ingreso que aparece presupuestado y otra muy distinta es lo que efectivamente recauda el Estado”.
El empresario indicó que “parte del rechazo que genera la medida es porque el ciudadano está en gran medida desinformado, o siente que se le está imponiendo una carga tributaria nueva para compensar un ingreso que el Estado realmente nunca tuvo”.
Julio Botello, expresidente de la Federación de Cámaras de Comercio, Industrias y Agricultura de la República de Panamá (FEDECÁMARAS), dijo que “todo negocio que genere ingresos debe ser gravado. Hay una falsa percepción de que negocios sin local comercial no generan ganancias. Como todos los que hacen venta por Internet de productos del extranjero”. Añadió que “todas esas empresas, Netflix, Airbnb y muchas otras, deben contribuir al fisco nacional”.
En tanto, Luis Carles, exdiputado y exministro de Trabajo, señaló que “gravar los servicios digitales con un nuevo impuesto es una medida regresiva que golpea el bolsillo del consumidor. Una política fiscal justa no debe encarecer la tecnología y el entretenimiento familiar; debe es revisar la baja tributación de otros sectores con altas utilidades y ganancias anuales”.
El economista Patricio Mosquera, comentó que “parte del rechazo es porque la medida se percibe de manera inmediata como un mayor costo para el consumidor en determinadas compras y servicios digitales”.
Mosquera destacó que “la discusión actual no es cómo compensar algo que nunca se recaudó, sino el costo fiscal de establecer hoy una nueva exoneración sobre un ingreso que actualmente sí se está cobrando. En ese contexto entra el artículo 276 de la Constitución, que exige prever rentas sustitutivas cuando una ley modifica ingresos contemplados en el presupuesto”.
El especialista manifestó que “en síntesis, una cosa es financiar el costo fiscal de una nueva exoneración y otra evitar que actividades comparables tengan tratamientos tributarios distintos. Mezclar ambas discusiones puede generar más confusión que claridad”.
“El sector ve con buenos ojos la aplicación del ITBMS a los productos adquiridos mediante plataformas digitales, ya que no es un impuesto nuevo, sino una forma de ordenar mejor el consumo y las finanzas de nuestro país”.
“El planteamiento de gravar los servicios digitales responde a la transformación de la economía y al creciente consumo en plataformas, por lo que busca ampliar la base tributaria, reducir diferencias entre proveedores y modernizar el sistema tributario”.
“Parte del rechazo que genera la medida viene precisamente porque el ciudadano está en gran medida desinformado, o siente que se le está imponiendo una carga tributaria nueva para compensar un ingreso que el Estado realmente nunca tuvo”.
“En desacuerdo con seguir incrementando la presión fiscal al ciudadano, mientras que el Estado no demuestre mayor capacidad de eficiencia en el manejo del presupuesto. La prioridad debe ser la generación de empleo y formalizar negocios para que puedan tributar”.
“Todo negocio que genere ingresos en el país debe ser gravado. Hay una falsa percepción de que negocios sin local comercial no generan ganancias. Como todos los que hacen venta por internet de productos del extranjero y no es correcto”.
“La propuesta del Ejecutivo de aplicar un 7% de ITBMS a las compras y servicios en plataformas digitales transfronterizas bajo “sustituir” la eliminación del ITBI no es una reforma equitativa; es un traslado directo hacia la billetera de la clase trabajadora”.
“Hay que evaluar quién termina pagando el impuesto, porque si se traslada al consumidor, puede aumentar el costo de estos servicios para los hogares. Esto reduce el poder adquisitivo de los consumidores en un momento donde la economía no es la más favorable”.
“A nadie le gustan los impuestos. Ahora, con esta iniciativa, quienes terminaremos pagando seremos nosotros, afectando nuestro bolsillo, porque se cargará a los servicios de plataformas y podríamos terminar pagando doble carga tributaria”.