Desde la web

Herencia digital: morir sin dejar nada

07 de mayo de 2026

Durante siglos, la propiedad implicaba continuidad. Lo tuyo podía sobrevivir y pasar a otros. En lo digital, esa promesa desaparece. Tus bibliotecas de juegos, música o películas no son realmente heredables. No por límites técnicos sino legales, son licencias personales; no bienes transferibles. Cuando mueres no dejas una colección, sino accesos que se extinguen o quedan atrapados en cuentas. La paradoja es clara: nunca acumulamos tanto, pero dejamos menos. Hemos cambiado permanencia por conveniencia.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR