Sepp Kuss gana la etapa reina del Giro en día perfecto para el Visma
El estadounidense Sepp Kuss, fiel compañero de equipo del líder Jonas Vingegaard en el Visma, ganó en solitario la etapa reina del Giro de Italia, la decimonovena y antepenúltima, este viernes en la cima del Piani di Pezzè.
La jornada fue perfecta para la formación neerlandesa, en la que Vingegaard, vestido con la maglia rosa, se limitó a controlar la situación y mantener su ventaja de más de cuatro minutos en la general, ya a solo dos días de la meta final de Roma.
Integrante de la escapada del día, Kuss fue alcanzado y adelantado por el italiano Giulio Ciccone a dos kilómetros para el final de esta agotadora etapa de montaña.
Pero el estadounidense de 31 años, ganador de etapas en el Tour de Francia y la Vuelta a España, pudo rehacerse, contraatacar y convertirse en el 116º corredor de la historia en haber levantado los brazos en las tres grandes rondas del ciclismo.
"Siempre he soñado con eso. Cada año que pasa es más duro. Continúo progresando, pero los otros también. Lograr completar la trilogía es algo que me cuesta digerir", admitió el estadounidense, que fue además el campeón en la Vuelta a España de 2023.
Kuss sufrió muchísimo en el último kilómetro para responder al ataque de sus perseguidores y terminó cruzando la meta con 13 segundos de ventaja sobre el canadiense Derek Gee-West y 36 segundos de margen sobre Ciccone.
El italiano, que se vistió con el maillot de líder de la montaña al pasar casi todos los puertos en cabeza, llegó justo antes de un grupo de tres hombres en el que estaba el austríaco Felix Gall -segundo de la general-, la maglia rosa Jonas Vingegaard y el australiano Jay Hindley.
Ese último ascendió este viernes al tercer puesto en la general, en detrimento del neerlandés Thymen Arensman, que sale del podio provisional de este Giro.
El otro compañero de equipo y aliado en la montaña de Vingegaard, el italiano Davide Piganzoli, se aproximó al maillot blanco de mejor joven, que sigue vistiendo el portugués Afonso Eulálio.
Queda una gran etapa de montaña, el sábado, antes de una última jornada el domingo que parece prometida para los velocistas y que no debería cambiar grandes cosas en la lucha por la general, donde solo una debacle improbable parece poder impedir la coronación de Vingegaard, favorito desde el principio.