Roland Garros busca nueva reina entre Andreeva y la sorpresa Chwalinska
El cuento de hadas de la polaca Maja Chwalinska, N.114 de la WTA y procedente de la previa, conocerá su desenlace este sábado (13H00 GMT) frente a la rusa Mirra Andreeva, favorita a sus 19 años para lograr su primer título del Grand Slam.
Este duelo, tan inesperado como imprevisible, cierra una quincena llena de sobresaltos en el cuadro femenino, donde el calor abrasó a varias favoritas en la primera semana y en la segunda, ya con temperaturas más bajas, otras figuras quedaron congeladas.
Las dos supervivientes son dos jugadoras con estilos diferentes: Andreeva se apoya en su potencia y la zurda Chwalinska en un amplio abanico de golpes.
Ambas coinciden en algo: sus indudables cualidades físicas y mentales, obligatorias para llegar a la final de este Roland Garros tan loco.
Chwalinska, de 24 años, es la jugadora que acapara los focos por lo inesperada que ha sido su trayectoria en el torneo.
Nunca antes de ella una tenista había entrado al cuadro principal de Roland Garros en la era Open -desde 1968- y había conseguido luego alcanzar la final.
Para el gran público era una gran desconocida hace apenas tres semanas, cuando aterrizó en París.
Desde entonces ganó tres rondas en la fase de clasificación y seis partidos en el cuadro principal.
"Está cansada, es normal. Pero es una luchadora", reconoció su entrenador, Jaroslav Machowsky.
Un éxito así era impensable para Chwalinska, que después de ganar en la tercera ronda admitió que no sabía cómo iba a financiar las noches de hotel suplementarias que iba a necesitar.
- "En una nube" -
"Estoy en una nube. No sé ni qué está pasando", repetía el jueves después de la semifinal ganada ante la rusa Diana Shnaider (23º), que le valió la felicitación del primer ministro polaco, Donald Tusk.
"Después del torneo tendré tiempo para digerirlo y para respirar", apuntó una jugadora que estuvo a punto de colgar la raqueta por una depresión entre 2019 y 2021.
Desde el inicio de la era Open, únicamente Emma Raducanu logró ser campeona de un Grand Slam tras salir de las rondas previas de clasificación: fue en el Abierto de Estados Unidos en 2021, imponiéndose en la final a la canadiense Leylah Fernandez, en un pulso entre dos adolescentes que tenían entonces 18 años.
Andreeva es casi tan joven, tiene 19 años, pero ya ha dado sobradas muestras de su talento en las últimas temporadas.
Fue semifinalista en Roland Garros en 2024 y en 2025 se apuntó dos WTA 1000, en Dubái e Indian Wells, siendo actualmente una presencia sólida en el Top 10 de la WTA.
Pero en su corta carrera también ha vivido desilusiones: el año pasado perdió la concentración por completo en cuartos de final de Roland Garros, perdiendo entonces ante la francesa Loïs Boisson, que en esos momentos era 361ª del mundo.
- Sin referencias previas -
"He crecido. Gano un poco de madurez en cada partido que disputo, un poco más de experiencia. Ganar un torneo grande es el objetivo número uno de mi vida, lo más importante, mi mayor sueño", aseguró Andreeva.
Contra la ucraniana Marta Kostyuk en semifinales, Andreeva mantuvo la concentración incluso cuando se paró el partido para cerrar el techo de la pista, cuando la rusa dominaba 6-1 y 4-1, y cuando su rival aprovechó después para acercarse 4-3.
El partido del sábado será el primer enfrentamiento entre Andreeva y Chwalinska.
"No sé realmente cómo juega", reconoció la joven rusa, cuya entrenadora es la española Conchita Martínez, campeona de Wimbledon en 1994 y subcampeona de Roland Garros en 2000.
Shnaider, compañera de Andreeva en dobles, podrá aconsejarle después de la final que perdió ante la polaca el viernes.
Chwalinska llegó a Francia fuera del Top 100 pero tiene seguro ya irse de París al menos en el 21º puesto mundial, un salto espectacular en la clasificación mundial.
Pero más allá de ello, un título el sábado le inmortalizaría en un torneo que en el pasado solo ganó una polaca, Iga Swiatek, que reinó en París en cuatro ocasiones, pero que este año fue una de las decepciones al perder ante Kostyuk en los octavos de final.