El COI hace un llamado a garantizar "la seguridad de los deportistas" en los Juegos Paralímpicos
El Comité Olímpico Internacional hizo un llamado este martes a garantizar "la seguridad de los deportistas" que acudan a los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina, especialmente aquellos "susceptibles de verse afectados por los conflictos más recientes".
La instancia olímpica evitó aludir directamente a la guerra iniciada el sábado por Israel y Estados Unidos contra Irán, mientras que Los Ángeles (Estados Unidos) acogerá en 2028 la próxima edición de los Juegos Olímpicos de verano.
Sin citar a ningún país, el COI lamentó "un mundo sacudido por los conflictos, las tragedias y la división", y recordó la función del deporte como "faro de esperanza".
Al mismo tiempo precisó que no dispone de "ningún medio para imponer la aplicación" de la resolución sobre la tregua olímpica, adoptada el pasado 19 de noviembre por Naciones Unidas.
Ese texto, no vinculante e inspirado en los salvoconductos que se concedían a los participantes en los Juegos de la antigüedad, tiene el objetivo de permitir que todos los deportistas clasificados para los Juegos Olímpicos (6-22 febrero) y Paralímpicos (6-15 marzo) puedan "acudir al país anfitrión".
"Hacemos un llamado al conjunto de los Estados miembro de la ONU a apoyar a los deportistas clasificados para los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026, y a aquellos susceptibles de verse afectados por los conflictos más recientes, con el fin de permitirles llegar a los Juegos de forma segura", escribió la organización.
Preguntado por la AFP, un vocero del COI confirmó que la instancia no realizaría más comentarios sobre las acciones israelo-estadounidenses emprendidas el sábado contra Irán, ni sobre los ataques dirigidos en respuesta por Teherán en el Golfo.
La reacción de la instancia rectora del deporte mundial contrasta sobre todo con la que mantuvo hace cuatro años, en el momento de la invasión rusa a Ucrania justo después de los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín.
En aquel entonces, el COI condenó inmediatamente "la violación de la tregua olímpica por el gobierno ruso, y por el gobierno bielorruso que le apoya", y luego recomendó a las federaciones internacionales que cancelaran las competiciones previstas en ambos países y que prohibieran sus banderas, recomendaciones que siguen en vigor.
Desde el 28 de febrero de 2022, también recomendó la exclusión de los deportistas rusos y bielorrusos de todas las pruebas internacionales, antes de readmitirlos un año después bajo bandera neutral y condiciones estrictas.