"Concussion": La historia del médico que inspiró a Will Smith
"El comienzo fuerte está en el retrato de Omalu –con un gran trabajo de Will Smith en expresividad y carisma– y la muerte que le llevó a determinar las consecuencias de las repetidas concusiones que sufre un jugador de fútbol americano", señaló el crítico de cine Rafael R. Deustúa.
El corazón de "Concussion" es una historia de la vida real que sacudió los cimientos del deporte más popular y rentable de EE.UU. y que puso en jaque a la entidad que lo maneja: la Liga Nacional de Fútbol Americano (National Football League, NFL).
El diagnóstico del CTE. La película se basa en dos documentos: un artículo de la revista GQ sobre los hallazgos de Omalu y el libro basado en la investigación, con autoría de la periodista estadounidense Jeanne M. Laskas.
La historia comienza en septiembre de 2002, con la repentina muerte de una leyenda: el centro defensivo de los Acereros de Pittsburgh Mike Webster, considerado uno de los mejores de su posición en la historia de la NFL.
La causa de su muerte fue informada como un ataque al corazón. Sin embargo, el cuerpo fue analizado por Omalu, quien había llegado a EE.UU. desde Nigeria y se había especializado en temas forenses y neurología. El asunto es que cuando Omalu revisó el cadáver se encontró con serias lesiones en la cabeza del exjugador que lo llevaron a pensar que el diagnóstico de falla cardiaca no era preciso.
"Al analizar la cabeza de Webster, nos encontramos con daños semejantes a los de las personas que sufren de alzhéimer o demencia. También similares a las que se encuentran en algunos boxeadores", expresó Omalu a GQ.
Con este primer diagnóstico, el médico se dedicó a estudiar los cuerpos de otros seis jugadores de la NFL que habían muerto prematuramente con una hipótesis en mente: los resultados de los análisis hechos en Webster eran parecidos a los de los boxeadores que reciben constantes golpes en la cabeza y que sufren un mal conocido como "demencia pugilística". Algo similar, pensó el galeno, podría estar causando la muerte en los profesionales de la NFL. Su revelación fue presentada de manera científica en el año 2005 en la revista Neurosurgery con un título provocador: "Traumatismo Craneoencefálico Crónico (CTE, por su siglas en inglés) en un jugador de la NFL".
Allí señaló que la sucesión de golpes que reciben los jugadores (concussions, en inglés, y el origen del nombre de la película) le producían daños severos a nivel neurológico, lo que a su vez generaba en ellos un cambio de personalidad, pérdida temporal de la memoria, náuseas, trastornos compulsivos y en algunos casos, los conducía a la muerte prematura por suicidio. E hizo una petición que parecía lógica: cambiar las reglas del juego para evitar los daños a nivel neurológico y hacer un estudio real sobre las condiciones que causaban este trauma.
Sin embargo, su caso era el de un David –un médico inmigrante africano– contra Goliat -la poderosa NFL que mueve un negocio alrededor del deporte cercano a los $4.000 millones al año.