Conchita Martínez, la madre deportiva de Mirra Andreeva
Con todo a favor para levantar el sábado la Copa Suzanne Lenglen, un título de la joven rusa Mirra Andreeva, octava del ranking WTA, coronaría de paso a la extenista española Conchita Martínez, su entrenadora desde hace dos años.
De entrada, Andreeva será clara favorita en la final del sábado (13h00 GMT) ante la polaca Maja Chwalinska, número 114ª de la clasificación mundial, tras una quincena llena de sorpresas en la capital francesa.
- Siguiendo sus pasos -
A sus 19 años, Andreeva ha igualado ya la mejor actuación de Conchita Martínez en Roland Garros, un torneo que la aragonesa nunca pudo levantar y donde jugó una vez la final, con 28 años en el año 2000, perdiendo entonces ante la local Mary Pierce.
En caso de ser campeona igualaría también en número de títulos del Grand Slam a la propia Martínez, una exnúmero dos del mundo que fue campeona de Wimbledon en 1994, cuando tenía 22 años.
"Por supuesto que hemos estado hablando mucho. Ella ha estado compartiendo su experiencia y dándome muchos consejos", aseguró Andreeva el viernes después de barrer de la pista a la ucraniana Marta Kostyuk (6-1, 6-3), que estaba invicta este año en tierra batida.
- Precedente con Muguruza -
Conchita, 54 años, se retiró como jugadora en abril de 2006, un año antes de que Andreeva naciera.
Su carrera como entrenadora arrancó en 2007 con la israelí Shahar Peer, que entonces estaba en el Top 20 mundial, y allí arrancó una carrera que le llevó a ser también capitana de España de la Fed Cup -actual BJK Cup- (2013-2017) y de la Copa Davis masculina (2015-2017).
En ese 2017 estuvo colaborando con la española Garbiñe Muguruza y estuvo en su box cuando la tenista nacida en Caracas ganó ese año Wimbledon, emulando a su maestra.
Después de guiar a la checa Karolina Pliskova (2018-2019), Conchita Martínez volvió a ser entrenadora de Muguruza (2020-2023), en una etapa en la que fue elegida mejor entrenadora WTA del año 2021.
- "Es una esponja" -
La etapa actual con Andreeva llegó tras terminar con Muguruza.
Decidió asumir la preparación de una de las adolescentes entonces más prometedoras del circuito y a la que llevó, con solo 17 años, a ser semifinalista en Roland Garros en la edición de 2024, todo un presagio.
En 2025 su pupila levantó el trofeo en dos WTA 1000, Dubái e Indian Wells.
"Es una esponja, aprende rápido", dijo Martínez al diario deportivo francés de referencia, L'Équipe.
"Lo que la distingue por encima de todo es su mentalidad. Nunca se rinde, tiene ese espíritu ganador, ese deseo de entrar en la pista y negarse a perder", apuntó.
- Sentido del humor -
Esta temporada, en la que Andreeva brilló en la gira sobre tierra con título en Linz, semifinales en Stuttgart, final en Madrid, cuartos en Roma y ahora posibilidad de título en Roland Garros, ha sido además la de la consagración de uno de los "running gags" del circuito, una broma en la que la tenista rusa se atribuye todo el mérito en sus mensajes en la pista y acusa a su entrenadora de no hacer nada, mientras la española se ríe al ser enfocada por las cámaras.
"No sé qué hacen ahí en la esquina, sin hacer nada. Todo el mérito ha sido mío", dijo tras una victoria en el Abierto de Australia en enero, unos días después de haber bromeado ya en términos similares en el torneo de Adelaida: "Mi entrenadora tomó malas decisiones, pero da igual porque no la escucho".
"Me gusta su perro", ha dicho también en varias ocasiones Andreeva sobre los motivos por los que entrena con Conchita.
Todo ello mientras el público y la propia Martínez se ríen, conocedores del sentido del humor de una de las tenistas que ha traído un soplo de aire fresco al circuito y que ahora está en puertas de cumplir su "mayor sueño", como dijo el jueves tras su pase a la gran final.