Ya preparán máximo galardón de la literatura de Panamá
Desde que el poeta Moisés Castillo Ocaña, gestionara hace 74 años, el premio Ricardo Miró en 1942, cerca de 155 autores panameños, en las secciones de cuento, novela, poesía, ensayo y teatro; han plasmado sus anécdotas y experiencias en estas joyas literarias.
El Premio Ricardo Miró, que se desarrolla en el mes de octubre, cumple el próximo año 75 años, galardonado como lo mejor de la literatura nacional, por lo que el Instituto Nacional de Cultura (INAC), se preparará para la fiesta de las letras.
La historia del Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró está marcada por un sinnúmero de artífices de la letra, que como centinelas protegen cada uno de sus textos, mismos que se han escrito con la pluma de su creatividad. Entre los literatos que han obtenido este importante reconocimiento podemos mencionar a: Manuel Orestes Nieto, Raúl Leis, Justo Arroyo, Héctor Collado, Pedro Rivera, Moravia Ochoa, Carlos Francisco Changmarín, Rosa María Brittón, Ela Urriola, Giovanna Benedetti y Tobías Díaz, entre otros.
A esta lista de autores se une Ernesto “Neco” Endara, quien en el 2011 logró tres Premios Miró (cuento, novela y ensayo), convirtiéndose en el único escritor ganador de tres de los cinco géneros literarios de este concurso, el mismo año.
Endara, quien fuese homenajeado en el 2014 en la Feria del Libro, mencionó que "cuando uno lee no está donde está", al mismo tiempo puntualizó que leer “le causa placer y alegría, porque le place la magia de la palabra escrita”.
Neco, como se le conoce a este escritor, confirma el sentimiento del autor de la poesía “Patria”, Ricardo Miró, quien vio en la literatura esa magia de expresar su sentimiento y nostalgia, tras la lejanía de su tierra natal.
Además de resaltar la figura Miró, el concurso ha sido la plataforma para que los escritores compartan con colegas textos, anécdotas y experiencias adquiridas durante estos años.
Ela Urriola, destacó que este homenaje se convierte en una importante motivación para los escritores de las diversas áreas, debido a las limitaciones que una sociedad como la nuestra impone cotidianamente a quienes han encontrado en la escritura una pasión y una parte fundamental en sus vidas.
Urriola, autora del poemario “La nieve sobre la arena”, obra ganadora del Miró en la sección poesía en el 2014, resalta los lazos de fraternidad y amiguismo que ha obtenido, luego de alzarse con el premio el cual tomó como una experiencia más dentro de su carrera literaria.
“Encontrar nuevos vínculos con otros colegas del oficio; significa también un compromiso con ese quehacer literario que se sigue desarrollando y que llega a los lectores con una referencia importante, la del premio nacional”, puntualizó la poeta.
Sin embargo, para la escritora Moravia Ochoa, quien entra al certamen sin otra aspiración que la de simplemente participar, cuando apenas era estudiante del sexto año del Instituto Nacional, “tener esa experiencia fue una sorpresa”.
“El premio Miró me abrió puertas. Luego con mi ingreso a la universidad fui bastante popular, mi foto, entrevistas y poemas aparecían a menudo en los diarios. Homenajes como el de la Mesa Redonda Panamericana y el Instituto de Cultura Hispánica, así como invitaciones para dar recitales fueron en aumento”, explicó la autora del poemario “Raíces Primordiales”, ganador del Miró en 1958.
Nuevas páginas comienzas a escribirse dentro del libro de la historia de este reconocimiento y con ellas nacen retos que afrontar para el INAC.
“El mayor reto es que el INAC mantenga siempre la transparencia del certamen para que siga siendo el norte hacia el que se ha de dirigir y la vista en materia de excelencia literaria nacional. Nunca falta quien intente empañar este galardón, y es deber tanto de la institución como de todos los que seguimos el oficio de las letras, preservarlo de cualquier amenaza que lo circunde y, en cambio, realzar su categoría en cada versión”, manifestó Ariel Barría, autor de “Losa doce”, cuento galardonado en el 2015.