El 85 aniversario de la muerte del cantautor Carlos Gardel
Medellín es una ciudad arrabalera en donde el tango es tan popular, como cualquier otro género musical urbano desde aquel 24 de junio de 1935, cuando la voz de Carlos Gardel se apagó para siempre y paradójicamente entró a la gloria. Gardel hace parte del ADN de la segunda ciudad más importante de Colombia.
La ciudad cada año en el mes de junio le rinde tributo al canta-autor gaucho con el Festival Internacional del Tango y este 2020 no podía ser la excepción aún con la pandemia del COVID19 que tiene a la ciudad en cuarentena.
Gardel, el tango y Medellín tienen toda una historia desde aquel 24 de junio de 1935 cuando ocurrió el fatídico accidente en el pequeño aeropuerto de la ciudad.
Hoy los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el lugar donde nació el cantor, compositor y actor de cine argentino, pero el lugar y la hora de su muerte no está en duda.
Los franceses reivindican la cuna de Gardel en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890. En lo único que existe unanimidad es que Gardel vivió desde su infancia en Buenos Aires y se nacionalizó argentino en 1923, cuando ya era una voz e intérprete de Tango, esa música urbana que se mueve entre la literatura y el arrabal.
En lo que no hay ninguna duda es que Carlitos, El Zorzal Criollo, El Morocho del Abasto, El Mago, El Rey del Tango, El Mudo, Pobre mi madre querida, Flor de Tango y Caminito. murió a las 14 horas 57 minutos del 24 de junio de 1935 en Medellín.
«En el momento en que se produjo el choque hubo un gran desplazamiento de los dos aviones que quedaron casi juntos y envueltos en una bola de fuego», relató días después a los cronistas de la época, Juan Bautista Isaza Misas, un testigo del accidente.
El ingeniero y miembro de la Academia Colombiana del Tango, Asdrúbal Valencia Giraldo, le comentó a este cronista que «todo el mundo sabe que Gardel murió aquí, pero a la vez fue en esta ciudad donde Gardel nació para la gloria. Para muchos es más importante el lugar donde muere un personaje, que el lugar donde nace».
Según el profesor Valencia Giraldo, quien es autor de ocho libros sobre Tango, a los 30 años, Gardel ya era un fenómeno musical que se extendió por el mundo entre 1910 y 1920.
Colombia fue uno de esos lugares donde llegó el tango y la milonga. Medellín fue la ciudad que mejor asimiló este género de música folclórica urbana del extremo sur del continente, y con el tiempo se incrustó en lo más profundo de las raíces culturales del pueblo paisa, como se conoce a los residentes de esta ciudad, enclavada en medio de dos montañas.
El tango llegó a Medellín- según el investigador Valencia Giraldo- a finales de la década del 20 del siglo pasado, «por la vía de los discos (LP) que eran grabados en Nueva York ».
Edelmiro Franco V
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