Como trabajadora social y especialista en prevención de la violencia de género, considero fundamental promover, desde las escuelas, una participación real y activa de los padres en los procesos educativos de sus hijos.
No basta con convocarlos; es necesario involucrarlos de manera consciente en la formación integral, fortaleciendo la comunicación y la corresponsabilidad familiar.
Es urgente reconocer que muchos niños, niñas y adolescentes presentan heridas emocionales que los hacen vulnerables ante personas que utilizan las redes para generar violencia o causarles daño. Por ello, debe fortalecerse...