Las fiestas ilegales, los conocidos “parking”, el ruido excesivo y otras actividades no autorizadas como los cultos de oración se han convertido en un foco creciente de conflicto en barriadas y áreas residenciales del país, afectando la convivencia social, el descanso y la seguridad de los vecinos.
Pier Janson, representante de Don Bosco, explicó que las juntas comunales no tienen facultad sancionadora. “No somos una autoridad competente para multar o llamar la atención. Si encontramos un vehículo mal estacionado o una fiesta con ruido excesivo, lo único que podemos hacer es elevar el caso a la...