Ya sea por contaminación, por adquirir una propiedad en zonas históricamente desabastecidas, por recortes ante la sequía o por asentamientos informales de larga data, la crisis del agua no deja de ser noticia y ninguna provincia es ajena a ella.
Ante la proliferación de protestas, queda claro que la solución no compete únicamente al Idaan; exige la participación de todas las autoridades, quienes deben entender que su deber es atender las necesidades de la población, no solo de quienes votaron por ellos, representan a la ciudadanía en general.