En el ánimo de ganar simpatías, un gran número de diputados se ha lanzado en una carrera para proponer y promover la aprobación de leyes que en vez de crear las condiciones para atraer inversiones y generar empleos, promueven más subsidios y reglas que no necesariamente van a fortalecer la inversión privada en la economía.
Cada vez que se presenta una ley que se traduce en pagos, bonos, ajustes o egresos, hay que tener una fuente de ingreso realista que se pueda sostener en el tiempo. Crear espejismos para ganar popularidad y no hacer lo que corresponde para que las iniciativas se puedan concretar...