La atribución de derechos de autor en las imágenes generadas por una inteligencia artificial se complica con el descubrimiento que han hecho unos investigadores del MIT, que les lleva a sugerir que una imagen individual o la obra de un artista en particular no influye en el resultado final cuando el modelo ha sido entrenado con un gran volumen de datos.
Las imágenes que generan servicios como Gemini, ChatGPT o Grok pueden rastrearse hasta las imágenes originales con las que han sido entrenados, o eso es lo que se creía hasta ahora, después de que un grupo de investigadores del Laboratorio de Ciencias...