El tema de recoger el excremento de los perros sigue siendo un problema en toda la urbe capitalina. Qué bonito es tener una mascota y todo lo demás, pero eso conlleva responsabilidades; entre ellas, recoger el desecho del animal y darle la disposición correcta.
No se trata de meterlo en una bolsa y lanzar ese paquete en cualquier lugar, porque eso es lo que sucede ahora. Tenemos el problema de los que no recogen la “caquita” y de aquellos que dejan la bolsa tirada en donde mejor les parezca. ¿Para que se la lleve quién?