El arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, recordó durante la celebración de la segunda homilía de Pascua que las «llagas del Resucitado» siguen presentes hoy en el país, especialmente en los más vulnerables.
«La paz que Jesús nos da no es ausencia de problemas. No es comodidad. No es evasión. Es la fuerza del amor que venció el odio. Es el perdón que derrota la venganza. Es la misericordia que desarma la dureza del corazón. Es la bondad que resiste en medio de tanta maldad. Es la certeza de que el amor de Dios sigue siendo más fuerte que todas las heridas del mundo. Y cuánto necesita...