Los sensuales estribillos de Lolita Cercel, una cantante creada con inteligencia artificial, se han convertido en todo un fenómeno en Rumanía, y han puesto sobre la mesa el debate sobre la apropiación de la cultura romaní.
Bianca Mihai, una cantante de 25 años, considera particularmente “injusto” que la comparen con Lolita, ya que hasta ahora su trabajo no le ha valido la misma relevancia.
“Es un poco fuerte cuando se piensa en ello: la gente me dice que me parezco a la IA entrenada a partir de mis datos”, dice a la AFP.
Bogdan Burdusel, de 35 años, un activista de la cultura romaní, ve en Lolita...