Tras la pandemia, el concepto de las tiendas que venden artículos de segunda mano ha evolucionado; mientras algunas traen su mercancía de Estados Unidos, otras adquieren sus piezas de clientas locales.
Atrás quedaron los comercios dedicados solo a las personas de tallas grandes o señoras mayores; cada vez son más los jóvenes, hombres y mujeres, quienes acuden a estas tiendas en busca de piezas únicas a buen precio, explican sus dependientes.
“Tenemos más ropa nueva que usada, que proviene de empresas grandes que tienen mercancía por mucho tiempo y deciden venderlas por pacas. La compramos, se hace...