El incremento sostenido en el precio del combustible y el costo de vida no solo vaciaría las billeteras de los panameños, sino que podría generar una crisis silenciosa en su bienestar emocional. Psicólogos advierten que la reducción de las actividades recreativas, forzada por la economía, podría empujar a la población hacia un estado de agotamiento y frustración.
Para Christian Francisco Tejeira, presidente de la Asociación Panameña de Psicólogos, el problema radicaría en la pérdida del equilibrio. “Cuando el tiempo de ocio se reduce, terminamos acumulando tensiones sin poder procesarlas adecuadamente...