Para fortalecer la posición geopolítica, económica y cultural de Panamá, no necesitamos adoptar ciegamente los “estándares” que la OCDE ha venido imponiéndonos, insaciablemente, durante décadas.
Lo que necesitamos es una estrategia diplomática permanente, enfocada en defender y promover nuestros intereses nacionales con visión de largo plazo, sin complejos pueblerinos.
Panamá debe actuar como un país estratégico, no como un actor subordinado, sobre todo ante una Unión Europea en franca decadencia. Percibo en este gobierno un legítimo intento de corregir ese rumbo.
El Canal, por su peso estratégico,...