Vacunas, útiles como prevención
Eduardo A. Reyes Vargas
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A pesar de opiniones encontradas sobre la utilidad de las vacunas la evidencia científica apoya su valor en el área de la prevención.
Millones de muertes en el mundo se evitan luego de que estas son aplicadas a niños y adultos. Las más comunes son para evitar, tos ferina, sarampión, varicela, hepatitis, difteria, tétano, neumonía, influenza y otras.
Como funcionan? Partamos del hecho que todos los seres humanos tenemos mecanismos de defensa para enfermedades infecciosas que se le denomina sistema inmunitario. Varios órganos de nuestro cuerpo son cuarteles de estos sistemas inmunitarios como el bazo, ganglios linfáticos, mucosas, medula ósea y otros.
No siempre estos mecanismos nos pueden defender de bacterias, virus, hongos o parásitos. Por ello es la utilidad de las vacunas. Ellas fortalecen ese sistema inmunitario para evitar que ciertas enfermedades nos invadan.
Muchas veces ese sistema inmunitario propio nos permitió salir airosos de una varicela o un sarampión, pero la vacunación evita esas enfermedades y sus complicaciones que pueden ser de gravedad. Los efectos no deseables de una vacunación son en su mayoría leves y superables. El perfeccionamiento de su fabricación ha disminuido estos. Sin embargo, el profesional de la salud deberá hacer algunas preguntas previo a su aplicación, pues podrían existir algunas contraindicaciones para recibirlas.
Cada vacuna tiene un esquema cronológico o de tiempo para ser aplicadas donde la edad juega papel importante... Algunas solo necesitan una dosis y refuerzos y en otras el esquema varia.
El profesional de la salud debe educarlos al respecto. Lo importante es que se cumpla ese esquema, pues de lo contrario la protección puede ser limitada. Entonces a preguntar cuáles son las vacunas que necesitó o necesita mi familiar para recibirlas. Evite estas enfermedades prevenibles y sus complicaciones.
*El autor es doctor en medicina.