Opinión

Se aproxima la campaña política

07 de agosto de 2022

Asombroso que los panameños empedernidos faranduleros,  mostremos interés por la galopante actividad  política que se aproxima.

En el escenario tendremos demasiados aspirantes a la presidencia, a  71 butacas de la Asamblea, 701  representaciones de corregimientos, 82 alcaldías, Parlamento Centroamericano y como consecuencia de la trifulca política  proliferarán traiciones, ofensas, intimidaciones, difamaciones y palabras altisonantes.

Panamá, inundado de contradicciones  económicas y políticas necesitará, ante el diluvio de candidatos, un  mediador  que evite se distorsione la voluntad popular que  exasperaría a un pueblo desalentado  que podría violentarse  creando condiciones para que los de Proteger y Servir  incursionen como  apaciguadores. Las iglesias,-- especialmente la católica, que es la que la mayoría profesa –se presentan como candil  que podría encender la llama de esperanzas si el panorama se oscurece. Para apaciguar ánimos se requerirá de una personalidad  confiable, que inyecte fe y esperanzas, en este pueblo  que tiene  años caminando descalzo por un trillo de espinas y no soporta más. 

 Un sacerdote que llenó estas cualidades fue monseñor Tomás  Alberto Clavel Méndez (q.e.p.d.). Era carismático, afable,  escuchaba a todos, negros, blancos o “trigueños”. Cuando fue consagrado sacerdote en 1948 logró durante su primera misa en  Cañazas, Veraguas donde nació, la asistencia de los tres candidatos a la presidencia: Domingo Díaz Arosemena, Arnulfo Arias Madrid y Bernardino González Ruíz que en alegre campechanía  armonizaron durante la fiesta después del oficio religioso. Creo que fue la única ocasión que tres aspirantes al “taburete” del Palacio de las Garzas participaron en un convivio ameno.  Si no nos aconductamos  para que  las  elecciones sean sosegadas, estaremos navegando en un mar embravecido donde, igual que los discípulos del Redentor, tendremos que gritar: “¡Sálvanos Señor que perecemos!”

Emilio Sinclair
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* Autor es periodista.