Opinión

¿Por qué es importante exportar el concentrado de cobre?

04 de octubre de 2024

En medio de una de las crisis económicas más serias que ha enfrentado Panamá en las últimas décadas, el país se encuentra ante un dilema crucial: ¿por qué es tan esencial exportar el concentrado de cobre y procesar el material extraído?

La respuesta es compleja e involucra no solo aspectos ambientales y de salud, sino también consideraciones económicas que son vitales para asegurar la estabilidad física y química de las instalaciones y el bienestar del país.

Actualmente, hay alrededor de 132 mil toneladas de concentrado de cobre almacenadas en el proyecto Cobre Panamá, a la espera de ser exportado en barco a su destino final, donde será procesado. Esta acumulación no solo representa un recurso sin aprovechar, sino que puede convertirse en un riesgo considerable.

Mantener el concentrado en condiciones inadecuadas durante un período prolongado puede tener serias consecuencias para la salud humana.

A pesar de que la empresa continúa realizando, a su costo, los monitoreos y controles correspondientes, el prolongar el almacenamiento del concentrado de cobre, podría implicar riesgos para las personas que se ven expuestas por su trabajo diario, cosa que se puede evitar, si el gobierno autoriza la exportación de este con la aprobación del Plan de Preservación y Gestión Segura, eliminando por completo este potencial riesgo.

Además, el riesgo se incrementa con la posibilidad de un colapso en las instalaciones de almacenamiento, que se han ido oxidando debido a los gases que emanan de las pilas allí almacenadas.

La crisis económica que vive Panamá, marcada por la pérdida del grado de inversión y el programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja del Seguro Social al borde del colapso, subraya la importancia de aprovechar los recursos naturales disponibles.

Ignorar los riesgos y el potencial económico del concentrado de cobre sin ser vendido no solo es un desperdicio, sino que también agrava los problemas financieros del país en un momento en que maximizar recursos podría ofrecer el alivio económico que se necesita con urgencia.

La venta del concentrado no solo representa una fuente de ingresos directa, sino que también sería esencial para financiar el Plan de Preservación y Gestión Segura (PGS), que el gobierno tiene en manos del Ministerio de Comercio e Industrias, pero que no ha sido aprobado y ha sido demorado por más de nueve meses. Este plan es crucial para garantizar un manejo adecuado de los recursos naturales, minimizando los riesgos ambientales y de salud. Por otro lado, las regalías generadas por la venta del concentrado proporcionarían un respiro financiero al Estado, que actualmente enfrenta una crisis económica significativa e histórica.

Con la presión económica actual, contar con un flujo de ingresos adicional se vuelve imperativo. Desde la perspectiva económica, la aprobación del Plan de Preservación y Gestión Segura (PGS) representa una oportunidad clave. Desde el punto de vista ambiental, procesar el concentrado de cobre es una medida crucial para prevenir la liberación de gases tóxicos que amenazan la salud pública y la biodiversidad.

Esto no solo minimiza los riesgos, sino que también contribuye a un desarrollo más sostenible. ¿Qué podemos decir de la activación de la termoeléctrica y los molinos? Esta es otra medida técnica necesaria.

Esta acción no implica la reactivación de la mina, pero es esencial para gestionar adecuadamente el material que fue extraído y que se encuentra en el sitio. Y, ¿por qué no integrarla a la gestión energética nacional? Quizás así podamos tener una electricidad más barata en nuestras casas y oficinas. No está de más repetir que todo esto no solo protege el medio ambiente, sino que también asegura que el país pueda beneficiarse económicamente de los recursos que tiene a su disposición.

Por lo tanto, es imperativo actuar con rapidez y responsabilidad. La situación actual exige un enfoque equilibrado que contemple tanto los beneficios económicos como la necesidad de proteger la salud y el entorno de todos los panameños, asegurando un futuro sostenible para las próximas generaciones.

* Especialista en gestión y planificación ambiental y presidente de la cámara minera de panamá