Nuestra responsabilidad social
Eduardo A. Reyes Vargas
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“La responsabilidad social es un término que se refiere a la carga, compromiso u obligación de los miembros de una sociedad –ya sea como individuos o como miembros de algún grupo– tienen, tanto entre sí como para la sociedad en su conjunto”. Con esta definición me identifico. Con mayor énfasis de aquellos que procedemos de universidades públicas u otras en algunas forma, subvencionadas por los impuestos. Todos pagamos directa o indirectamente impuestos. Desde las poblaciones con menores ingresos hasta las más ricas.
Nuestros estudios en dichas instituciones públicas ó semipúblicas, más allá del sacrificio personal de nuestros padres y familiares, han sido respaldados por esos impuestos en mayor o menor medida. Igual ciertos préstamos del Ifarhu que, aunque han de ser pagados contribuyen a esas metas académicas.
Todo esto solo en el ámbito universitario. En alguna forma nos crea ese compromiso social con los sectores menos beneficiados de nuestra sociedad. Nos referimos en parte al trato humano que debemos dar y los honorarios a cobrar por nuestros servicios. En igual forma cuando ocupamos puestos públicos en que la responsabilidad y honestidad que practiquemos es parte del retorno en agradecimiento a quienes nos ayudaron a superarnos.
No se trata de no ponderar nuestros esfuerzos de superación. Se refiere a una actitud humana, solidaria y, a veces, compasiva que la mayoría de las religiones sustentan. Reconozco que un porcentaje de profesionales lamentablemente son esclavos del confort o lujo excesivo y adoptan conductas no comprometidas con esa sociedad que aportó para su superación. El ego y lo material son sus guías.
Ojalá fueran minorías. No lo sé. No se trata de ir a oficios religiosos, dar limosnas, comprar boletos de instituciones de beneficencia como algunos ejemplos por estar en la moda, si no se practican principios de responsabilidad ciudadana más sólidos. Solo un pueblo salva a un pueblo. Educar en valores y por los derechos humanos debe ser algo más que un slogan o pancarta. La transmisión de valores no es un contenido académico más, que consiste en explicar qué es la solidaridad o la libertad, poner ejemplos y hacer ejercicios al respecto, en los cuales se vean las bondades de un comportamiento justo o tolerante. “Si admitiéramos que la deshumanización es vocación histórica de los hombres, nada nos quedaría por hacer...” Paulo Freire.
*El autor es médico.