Muertos que cobran y salud mental lesionada

No es la primera vez que se denuncia este tipo de delito. Han ocurrido denuncias en varias instituciones públicas en el pasado. En el Meduca [Ministerio de Educación] aún en forma troglodita exigen a nuestros educadores jubilados cada cierto tiempo asistir a las instalaciones para certificar que aún están vivos.
Y en ocasiones era o es tarea de trabajadoras sociales que visitaban hogares de discapacitados. La CSS [Caja de Seguro Social] de la que forme parte como médico, adquirido ese derecho nos hacía ir a igual gestión en áreas administrativas dedicadas a ello, hasta que entiendo en alianza con Tribunal Electoral, posiblemente el Registro Civil, se hacía automática la gestión de la certificación de muerte del pensionado o su beneficiario.
No sé porque siendo instituciones públicas no se ha logrado esa sinergia tecnológica para minimizar en alguna forma cierta discrecionalidad del funcionario que le puede permitir atracos. Para que eso ocurra es evidente la existencia de subsistemas enquistados en dichas instituciones que en cadena delictiva y en asocio para robarlo llevan a cabo. Debe existir un Observatorio de Transparencia, que, aunque también puede ser vulnerado, permita conocer que el cheque del fallecido ya no se emite. Pero esos subsistemas de corrupción a toda costa crean barreras para que no se hagan esas auditorias. Las auditorías realizadas con honestidad pueden minimizar estas conductas que día a día causan nauseas al ciudadano de la calle que sufre tantas necesidades y observa esas acciones piratescas. Nos referimos a auditorias no sesgadas. Las sesgadas sabemos su producto. Son nuestros impuestos, y debemos conocer los delincuentes que han llevado a cabo esos actos, luego que la justicia los juzgue y condene. No alteren más la salud mental colectiva del panameño.
* Médico.