Dividir no es la alternativa
Para muchos el país es una especie de maquinaria donde simplemente están esperando a ver qué sucede al final; para otros hay que realizar movimientos para apresurar las cosas, y para los más sensatos, y desde hace mucho, lo que tenemos por delante merece que unamos el esfuerzo necesario para resolver o paliar la crisis de salud y económica en que nos encontramos.
Lo cierto es que no debe ser una responsabilidad única del gobierno, sino de todos los componentes de nuestra sociedad. Los que equivocadamente piensan que la política está por encima del falso concepto de que en “rio revuelto, mortandad de peces, no se percatan que al final del camino un país en ruina a nadie favorece. contrario. Sin embargo, muchos están “atornillando al revés” y esa es una actitud canalla.
Se olvidan que en momentos como los actuales nadie sale sobrando. Una pandemia como la que vivimos, en la suma y resta de sus componentes, no es cuestión de salidas fáciles. Desde aquel empresario acaudalo que se acostumbró a sumar, y que ahora le es difícil entender que hoy más que nunca Panamá requiere de desprendimiento, solidaridad y entender qué si la nave se va a pique, todos nos ahogamos. También tienen mucho de culpa los que a contra pelo, piensan que una pandemia no se resuelve “a puño y patada”. E igual, que nadie la pidió.
Ya he dicho en comentarios anteriores que estamos metidos hasta las narices en una guerra de descalificación, lo cual no es una novedad en nuestro país, sino la actitud de los que piensan, no solo restarle méritos a la acción de un gobierno, sino igual tratar de sacar provecho de una crisis que afecta al resto de la humanidad. Entonces, es hora de cambiar de actitud. Entender que el activo más importante de cualquier nación es su gente. Que habrá tiempo para el escarnio electoral. Entender que tenemos que sumar y no restar. *El autor es periodista.
Euclides Corro
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