La Batalla de las Termópilas
El sacrificio que marcó el destino de Grecia fue inmortalizado tanto por historiadores clásicos y en películas modernas
En el verano del 480 a.C., durante la Segunda Guerra Médica, se libró la Batalla de las Termópilas, donde un pequeño ejército griego, liderado por el rey Leónidas I de Esparta, resistió heroicamente el avance del poderoso Imperio persa de Jerjes I.
Con solo 7.000 soldados frente a un ejército persa que superaba los 100.000, los griegos eligieron el estrecho paso de las Termópilas para defenderse. Durante tres días, detuvieron el avance enemigo, hasta que los persas encontraron un camino secreto con la ayuda de un traidor griego, Efialtes.
Leónidas ordenó a la mayoría de sus tropas retirarse y quedó luchando con sus 300 espartanos, junto a 700 tespios y 400 tebanos, quienes murieron en combate. Aunque los persas ganaron la batalla, el sacrificio griego inspiró a toda Grecia a seguir luchando, y fue clave para las futuras victorias en Salamina y Platea.
La información de esta nota se basa en fuentes clásicas como Historias de Heródoto y Vidas paralelas de Plutarco, así como en estudios modernos como Termópilas: La batalla que cambió el mundo de Paul Cartledge.
También conocido como Jerjes el Grande, fue un monarca del Imperio aqueménida que reinó desde el año 486 a. C. hasta su asesinato. Es recordado por la invasión de Grecia continental y sus proyectos de construcción en la capital persa.