Prisoners Defenders denuncia récord de menores detenidos en prisiones cubanas
Al cierre de junio de 2026, la organización Prisoners Defenders documentó un total de 1,306 presos políticos en Cuba, tras registrar 32 nuevas incorporaciones y siete bajas por cumplimiento de condena, mientras mantiene otros 21 casos en proceso de verificación. Los datos revelan un récord de menores encarcelados y una persecución contra creadores digitales ante la proximidad del quinto aniversario de las protestas del 11 de julio (11J).
El informe destaca una cifra de 40 personas detenidas siendo menores de edad (de 15 a 17 años), de las cuales 16 permanecen recluidas en prisiones destinadas a la población adulta. Asimismo, se documentó el encarcelamiento de los creadores del canal de YouTube Despingovery Channel, Eduardo Ceballos Pérez y Christian Rodríguez Riverón, quienes fueron privados de libertad en La Habana y son procesados por presuntos delitos contra la Seguridad del Estado, bajo acusaciones de “Espionaje”, tras publicar un reportaje sobre instalaciones militares abandonadas.
La ola de detenciones afectó también al rapero Andrés Matos Alcántara (MC K-LIBRE), acusado de liderar cacerolazos en el reparto Barbosa, caso por el cual la ONU activó una Acción Urgente de Desaparición Forzada ante la ocultación inicial de su paradero. De igual forma, el pastor evangélico Alexis Padrón Lorenzo fue detenido en el municipio de Regla tras recriminar pacíficamente la gestión de las autoridades ante los apagones, por lo que enfrenta cargos de “Desórdenes públicos” y “Desacato” en un entorno de creciente hostigamiento hacia líderes religiosos críticos.
El régimen cubano intensificó el uso de medidas cautelares y restricciones extrajudiciales. Bajo este esquema de “Condenados de Conciencia”, los periodistas Rolando Rodríguez Lobaina y Yoanny Limonta García fueron procesados por supuesta “Usurpación de funciones públicas” y despojados de sus herramientas de trabajo. Asimismo, el escritor Ángel Santiesteban Prats fue sometido a reclusión domiciliaria mediante la fabricación de un presunto delito financiero.
Finalmente, Prisoners Defenders denunció que 458 presos políticos padecen patologías graves o crónicas y 53 presentan trastornos de salud mental, lo que evidencia la negación deliberada de atención médica como un mecanismo de tortura y destrucción física. Entre los casos más críticos se encuentran el de Juan Enrique Pérez Sánchez, quien contrajo tuberculosis y sufre desnutrición severa, y el de Carlos Alberto MacDonald Ennis, quien tras ser excarcelado bajo fianza presenta un tumor maxilar desarrollado en prisión y un peso de apenas 48 kilogramos.