Desafían al régimen iraní
Varias jugadoras de la selección de Irán se negaron a cantar el himno nacional de su país antes de un partido en Australia, y temen volver a suelo iraní
El equipo iraní femenino de fútbol abandonó Australia tras disputar la Copa de Asia de mujeres, pero lo hizo sin al menos cinco jugadoras que dejaron la concentración y solicitaron asilo en el país.
La delegación, que era de 26 jugadoras, además del cuerpo técnico, voló ayer desde Sídney a Kuala Lumpur, adonde llegó a primera hora de hoy por la mañana, según constató un fotógrafo de la AFP, que vio pasar los controles a al menos 16 mujeres que llevaban la camiseta roja del combinado iraní.
Se prevé regresen a Teherán. El equipo llegó a Australia el mes pasado, antes de que comenzara la guerra en Irán el 28 de febrero. Australia concedió el pasado lunes asilo a cinco de las futbolistas, entre ellas la capitana Zahra Ghanbari, Fatemé Pasandidé, Zahra Sarbali, Atefé Ramazanzadé y Mona Hamudi, después de no haber cantado el himno nacional iraní durante un partido contra Corea del Sur, el 2 de marzo en el marco de la Copa Asiática.
Las jugadoras fueron tildadas como “traidoras” en la televisión estatal iraní, por lo que existía una preocupación latente por la posibilidad de que sufrieran represalias al volver a Irán.
Según medios locales, al menos otras dos jugadoras habrían pedido también el asilo. El Gobierno de Irán recalcó que la nación persa las espera “con los brazos abiertos”.