Cultura

La madre de Frankenstein

10 de marzo de 2020

“La madre  de Frankenstein: Agonía y muerte” de Aurora Rodríguez Carballeira en el apogeo de la España nacionalcatólica. Manicomio de mujeres de Ciempozuelos, Madrid, 1954-1956.

Nueva novela coral de Almudena Grandes, ficción basada en hechos reales.

Reúne tres voces narrativas:  Germán, psiquiatra, busca una renovación psiquiátrica, cuestiona los métodos tradicionales, como su progenitor, eminente psiquiatra republicano, fusilado por la dictadura. Su padre lo ayudó a escapar a Suiza, donde su amigo, el doctor Goldstein, lo encamina en su carrera. 

Recibe una oferta de trabajo en España para trabajar en un hospital psiquiátrico de mujeres e introducir la cloropromaxina que suprimía los síntomas de la esquizofrenia.

“En Ciempozuelos, Germán se reencuentra con Aurora Rodríguez Carballeira, una parricida paranoica, inteligentísima, conoce a una auxiliar de enfermería, María Castejón”. Allí trata a la paciente psiquiátrica Aurora. 

Personaje inspirado en el psiquiatra asturiano, Rendueles Olmedo, autor de  El manuscrito encontrado en Ciempozuelos, memoria clínica sobre el tratamiento a los enfermos mentales durante el franquismo. 

La figura histórica real es Aurora, modelo republicano de la nueva mujer, culta, rica, dominante, parricida, paranoica, asesinó a su hija Hildegart de cuatro tiros en la cama, sin arrepentimiento. Practicaba la Eugenesia orientada al feminismo. 

Aurora que quiso hacer a su hija su proyecto, como el doctor Frankenstein. Trató de modelar escrupulosamente una hija perfecta, jardín de sabiduría. Hildegart era abogada, brillante, superdotada, cuando intentó emanciparse del yugo de su madre, fue ajusticiada. 

Llegó a relacionarse con intelectuales de la talla de Gregorio Marañón.  H. G. Wells, la invitó a Inglaterra y aceptó. Ese fue el detonante para que su madre decidiera dispararle mientras dormía.

Aurora se dedicó a cocer un muñeco enorme, al que se pasaba mirando, para transmitirle su pensamiento, cocía muñecos de trapo a los que les ponía un pene muy visible. 

Su mente lucubrando, pasaba todo el tiempo tocando piano.  María, auxiliar de enfermería, cuidaba de Aurora, nieta del jardinero del manicomio, atesoraba una gran capacidad para relatar cuentos, describía el jardín, fue extorsionada por la monja encargada del manicomio para obligarla a casarse con un ser despreciable, logra escapar, gracias a Germán, su gran amor.

En Inglaterra, graduada de enfermera, encuentra una foto de Germán promoviendo su libro sobre el caso de Aurora y la psiquiatría durante la dictadura franquista, María encarga la obra, lee su nombre en la dedicatoria.
Almudena Grandes centra su obra en una investigación histórica de los 21 años que pasó hospitalizada, Aurora Rodríguez Carballeira.  

“La madre de Frankenstein” encarna la perversión de una mujer empoderada. 
Estuvo recluida hasta su muerte de cáncer, en el hospital psiquiátrico de mujeres de Ciempozuelos, manicomio femenino clasista, donde había cuatro tipos de pacientes: las habitaciones, el menú de comidas, los tratos, variaban según la posición social de las recluidas.

 Expone el papel de la psiquiatría en una oscura época de represión, los años cincuenta, exhibe una sociedad distópica donde reinaba la contención, el contubernio entre el Opus Dei y el franquismo, la eugenesia, en un país de locos.
 

Exhibe la asfixiante moral nacionalcatólica clasista, el robo de niños a sus madres, la vida privada en los hospitales psiquiátricos dominados por la complicidad entre franquismo y la iglesia. 

Expone la tortura, el terrorismo de estado, una estricta moral puritana donde todo era pecado y delito, las mujeres eran un desecho social. Presenta la oscura época de la postguerra, de los años cincuenta, la desesperanza, desde la visión de los disidentes.

Los curas y psiquiatras eran espías del régimen, utilizaban la información de las confesiones de pacientes y feligreses a disposición de la dictadura, en su contra como medio absoluto de control de la intimidad, conocimiento es poder. 
 Vallejo Nájera, psiquiatra eugenecista, escribió libros para mejorar la raza española. López Ibor psiquiatra del Opus Dei, legitimaba el tráfico de niños, la eliminación de marxistas y homosexuales.

 

Yolanda Crespo 
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