Se ha vuelto común y no se puede normalizar. La violencia física en los colegios con peleas que llegan a causar graves daños físicos, el uso de armas blancas o de fuego y el acoso escolar o “bulling”, se deben enfrentar. Todo parece indicar que el sistema educativo está desbordado y los padres no parecen tener el control sobre las actuaciones de sus hijos. Ahora que se habla de una reforma educativa, la ausencia de educación en el hogar y la falta de disciplina y control en las escuelas tiene que estar en el centro del debate. Cuando los jóvenes tienen conductas delictivas, no se trata solamente...