Ante las sospechas del uso secreto de la inteligencia artificial en la literatura, han surgido varias iniciativas para garantizar a los lectores que los libros fueron escritos por humanos.
Esta semana, en la mayor feria de libros del mundo, en Fráncfort, el impacto de la IA en la creación literaria alimentó encendidos debates y se presentaron varios sistemas de etiquetado, creados en países como Alemania, Francia y el Reino Unido.
Este tipo de iniciativas cobraron fuerza tras varias polémicas, como la que afectó al escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, quien fue acusado en redes sociales...