Cada año, miles de peregrinos llegan hasta el distrito de Atalaya, en la provincia de Veraguas, para venerar a Jesús Nazareno, una de las devociones más arraigadas en Panamá.
La celebración principal se realiza el primer domingo de Cuaresma, cuando promesantes de distintos puntos del país recorren largas distancias para cumplir mandas, agradecer favores o pedir salud y protección.
En el pequeño pueblo, además del ambiente de recogimiento, se vive una dinámica especial: familias que reciben a peregrinos, venta de alimentos tradicionales y artículos religiosos, y una intensa jornada litúrgica marcada...