El salón del automóvil más grande del mundo abrió sus puertas este viernes en Pekín, donde se espera que cientos de miles de aficionados al motor acudan a admirar los últimos modelos del sector, en especial los eléctricos chinos dotados de tecnología de punta.
El ambiente en el salón es electrizante.
Filas de influencers posan ante los relucientes vehículos y se apresuran hacia maletas llenas de ropa para cambiarse entre toma y toma.
Gerentes entusiasmados, plantados frente a enormes pantallas en los pabellones del centro internacional de exposiciones, intentan seducir a los compradores en un mercado...