¿Por qué dejamos de hacer negocios con una empresa?
Muchas organizaciones creen que los clientes se marchan por el precio o porque apareció una mejor oferta. Sin embargo, la realidad suele ser más sencilla. Nos alejamos cuando hacer negocios se vuelve complicado.
Procesos interminables, aprobaciones innecesarias, llamadas que nadie responde, explicaciones repetidas y políticas pensadas para proteger a la empresa, aunque terminen perjudicando al cliente.
Paradójicamente, pocas de esas decisiones nacieron con una mala intención. Fueron creadas para controlar riesgos, ordenar la operación o estandarizar...