Desplazarse sin Google Maps, dejar de deslizar el dedo por Instagram, guardar los auriculares para escuchar el canto de los pájaros: durante un mes, un grupo de jóvenes estadounidenses cambió sus teléfonos inteligentes por sencillos aparatos de tapa y se embarcó en una desintoxicación digital.
La iniciativa forma parte de un movimiento emergente de jóvenes que buscan liberarse de los efectos nocivos de las redes sociales.
“Estaba esperando el autobús y no sabía cuándo llegaría”, recordó Jay West, de 29 años, quien participó en el desafío “Un mes offline”, organizado por una pequeña startup con el...