El agua se ha convertido en un valioso recurso para el país. Conservar los ríos y las quebradas y alejar los focos de contaminación por la actividad humana se han vuelto una prioridad.
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) ha jugado un papel que tiene sus límites. Es hora de pensar en un modelo que permita diseñar una Autoridad Nacional del Agua que elabore las políticas nacionales sobre la proyección de quebradas, riachuelos, ríos y playas como parte de un patrimonio que le pertenece a la nación y a los ciudadanos.
Esa autoridad tendría, también, que establecer los mecanismos...