Con mucha frecuencia, los cristales de las paradas de autobuses y estaciones del Metro de Panamá son vandalizados por gente sin nada que hacer y a la que tampoco se le aplica un correctivo, puesto que no queda evidencia.
Sería interesante colocar cámaras cercanas a estos espacios y dar con los responsables de tal ociosidad; siempre lo he dicho, el daño a la propiedad estatal es grande y pasa todos los días, la cuestión es que no es llevado a amplios debates ni se le da importancia. Debe existir una legislación y un método para castigar al delincuente.