Vivimos en un mundo donde es bastante fácil caer en la tentación de querer comprar lo que las empresas publican (en TV, radio, prensa, redes sociales), por ello nos vemos afectados en nuestra economía personal y familiar.
Entonces, una economía sana no depende de cuánto se gana, sino de cómo se administra lo que entra al hogar, y así tener libertad financiera familiar, donde todos los miembros de la familia puedan construir un patrimonio, tener salud mental y armonía en el hogar.
Existen simples estrategias que ayudan a rescatar la economía familiar: 1) diseñar un presupuesto real; es decir, planificar...