La coalición Vamos sacudió la política tradicional; no hay duda de eso. Fue más allá del impacto que tuvo en 1994 el Movimiento Papa Egoró que lideró el cantautor y abogado Rubén Blades. Se llaman movimiento, pero operan como un partido político.
En más de una ocasión, sea por aprendizaje, falta de experiencia o lucha de egos, han confrontado a miembros de su propia organización con llamados a sanciones internas.
Los liderazgos políticos que proponen de cambio deben venir con sentido común y tolerancia. El todo o nada, en política, es como el agua y el aceite juntos.