En Panamá no existe el deporte profesional.
Un jugador no puede vivir de su salario ni tiene seguro social. Mientras tanto, Nicaragua, Guatemala y casi todo Centroamérica, tienen fútbol profesional. Panamá, siendo el país con más poder adquisitivo de la región, sigue en semiprofesional. Es una vergüenza.
El caso del béisbol es el más doloroso. Hay ligas formadoras en todo el país, padres que sacrifican todo, entrenadores que trabajan sin cobrar. Pero llegan a los 17 años y, si no los firman para Grandes Ligas [MLB], se quedan en la nada. No hay dónde jugar. Muchos se pierden en la calle, en el alcohol....