El acordeonista típico Andrés Díaz inició su camino en la música hace alrededor de ocho años, aunque su primer contacto con instrumentos comenzó desde niño, con el piano, la flauta y el trombón. Criado en Aguadulce y luego radicado en Las Tablas, fue su padre quien lo motivó a aprender un instrumento autóctono cuando la familia se trasladó a Las Tablas. Así eligió el acordeón y tras apenas un año de práctica vivió un momento decisivo al tocar en una delegación del Desfile de Las Mil Polleras.
Díaz contó a Metro Libre, que a partir de esa experiencia y de presentaciones en actividades escolares,...