Opinión

Un caso histórico

26 de septiembre de 2022

El Caso Odebrecht es uno de los casos de corrupción más grandes en la historia reciente de América Latina, que ha abarcado más de 30 años y donde parece que ningún país se escapó de quedar salpicado en los lazos de la corrupción. Está basado en una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, junto con 10 países más de América Latina, a la constructora brasileña Odebrecht.

De acuerdo con el Ministerio Público de la República de Panamá es una, “Investigación de la trama de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht en Panamá, en la que se detalla que la misma habría realizado coimas de dinero y sobornos, a presidentes, expresidentes y funcionarios del gobierno de 12 países: Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela. El caso Odebrecht, fue reanudado el día 29 de enero 2020, debido a que el Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, mediante el Auto N.74 fechado tres (3) de enero de dos mil veinte (2020), concedió el amparo presentado por la Fiscalía en contra de la decisión del Juzgado de la causa, extendiendo el término de investigación hasta por cinco (5) meses y ocho (8) días”.

Después de toda clase de recursos dilatorios, dificultades procesales y por lo voluminoso del caso, este ha sido reanudado y se encuentra en su etapa de audiencia preliminar para determinar a quienes se llama a juicio. El Ministerio Pública ha realizado un trabajo titánico, aunque algunos abogados defensores como es obvio estén tratando de desvirtuarlo y haciendo predicciones anticipadas sobre el fracaso de los fiscales.

Para el pueblo panameño es una telenovela criolla de nunca acabar, donde no hay ningún ‘Juan Pueblo’ involucrado solo apellidos de “alto perfil” de ahí que no cause conmoción social alguna sin embargo lo que se juega es la reputación de país que de no llegar a un veredicto condenatorio colocará a este pequeño istmo en la mira del planeta como el único lugar donde no se pudo probar la participación de nadie en el mayor atraco de fondos públicos de la historia.

Gabriel Perea

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* M.Sc. Adm. Industrial.