Opinión

Putin en un callejón sin salida

10 de marzo de 2022

No soy experto en geopolítica y mucho menos en guerra genocida desatada por Vladimir Putin, convertido en una bestia. Hoy este monstruo confirma un dicho que reza un tigre herido es más peligroso. Putin, se queja ahora de sus servicios de espionaje que le brindaron información inexacta sobre el enemigo que él mismo escogió para demostrar al mundo su poderío bélico en Ucrania.

Su cálculo, de dominar Ucrania en tres días le fracasó; su discurso que no utilizaría a los civiles como rehenes quedó en entendible; además de ser ciego y sordo. Quedó confundido en medio de la invasión o guerra y no tomó en cuenta el coraje, el patriotismo y mucho menos la capacidad defensiva de los ucranianos.  

Sus soldados desorientados, desmoralizados por la pérdida de una docena de generales comandantes, tanques blindados abandonados sin combustibles y destruidos, más de 60 aviones de combates derribados y otra veintena de helicópteros fuera de combate, son suficientes motivos para hoy tener la imagen de un Putin furioso ordenando bombardeos criminales indiscriminados contra la población civil con uso de armas de exterminio humano, como la termobárica, de caída libre y de racimo.

En el propio Kremlin, en privado le llaman a la invasión “clusterf” K de Putin, que no es más que el preámbulo del fracaso, que a 16 días de acción criminal no hay resultados esperados.  Rusia, a nivel de la Organización de Naciones Unidas, es el único país que no ha suscrito convenios sobre prohibición de armas nucleares y de exterminio, por eso las está usando en Ucrania, aunque recién las experimentó en Afganistán, Chechenia y Siria, mediante la doctrina Grozni.  

Siempre así, Rusia desestimó el llamado de occidente y su alianza a una solución negociada, y frenar su vuelta atrás a la esfera de la Unión de Repúblicas Soviéticas, vocifera ahora con su propaganda, que las sanciones disuasivas de sus propósitos imperialista-expansionista, son una “declaración de guerra”.  

Putin está en un callejón sin salida y ya se deberá concluir que pasa con un tigre herido.  Las noticias recorren el mundo con libertad. Hace horas, en Rusia, un general activo del ejército rojo, en el programa de entrevistas en el canal Zvezda del Ministerio de Defensa ruso, se refirió a los jóvenes soldados rusos que están muriendo en Ucrania, y de inmediato el moderador hizo ruido, y dijo: “no, no, no. No quiero escuchar esto. Detente” y justificó la guerra.

Rusia incrementó su influencia en países de América Latina como Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, a los que ha entrenado en Bielorrusia, sus unidades élites para la represión a los luchadores democráticos y de libertad.  

Con las sanciones tímidas de Trump, Estados Unidos dejó de comprar (¿?) petróleo crudo venezolano, Rusia se prestó para apoderarse de ese mercado petrolero para comprar a Venezuela y revenderla a Estados Unidos. Ahora, con el congelamiento del petróleo ruso, Venezuela cuenta con otra grieta económica-financiera y de tomarse más global, la crisis en Ucrania, el dictador Nicolás Maduro ve que su lenguaje bélico contra Estados Unidos, no es realista y con el desempeño de las tropas rusas en Ucrania hecho añicos, equivale definir de que vale contar con misiles y soldados rusos en el país.

Maduro, ha visto la luz, como nunca antes. Dijo el lunes en un discurso televisado que las banderas de Estados Unidos y Venezuela, se ven bonitas unidas. Luego liberó dos norteamericanos que tenía como rehén, y finalmente, dio paso a reanudar las conversaciones con la oposición para una salida, democrática en el país sureño.

 Como aseguró el presidente Joe Biden en su último Twits: "esto ya está claro, Ucrania jamás será una victoria para Putin".  Putin podrá tomar una ciudad, pero nunca podrá controlar el país”. De acuerdo. El autor de este articulo reitera que la invasión en 1989 de Estados Unidos a Panamá fue además de cruel “injusta e innecesaria”.

Roberto Rolando 
Rodrí[email protected]