Opinión

Los riesgos del control de precios

25 de julio de 2022

En mi escrito de la semana pasada estuve compartiendo el tema de las políticas económicas y quienes son los encargados de decidirlas y los encargados de fiscalizarlas. Mencionaba que El Estado es el encargado de dictar sus políticas económicas desde la apertura total del mercado hasta las distintas regulaciones que pudieran imponer en los precios (congelamiento, regulación, precios topes, márgenes de ganancia, etc.).

Por lo regular la Autoridad Fiscalizadora de esas decisiones es la ACODECO, que a través de sus inspectores serán los encargados de verificar que se cumpla la política dictada por el Ejecutivo. Entendiendo esto, vemos con mucha preocupación los distintos debates ideológicos que se han venido dando con respecto al modelo económico a seguir en nuestro país.

Lógicamente todo nace de los últimos acontecimientos que hemos estado viviendo con los cierres de calles y protestas por el alto precio del combustible, la canasta básica, la corrupción, etc. Se ha creado una mesa de dialogo en la cual se está recomendando que se regule el precio de ciertos productos, que hasta la semana pasada eran 10, que unidos a los ya existentes serían 18 productos regulados. 

Sin embargo, hemos escuchado propuestas de congelamientos de precios de 72 productos, incluso más productos de los existentes en la canasta básica de alimentos. Lo que más nos preocupa es como se han hecho esas consideraciones de congelamiento, cuando algunos de estos productos son exportados; o sea no producidos en Panamá.

Esto quiere decir que estaremos congelando productos que dependemos de los precios que vengan de afuera y por lo regular cuando eso es así, se desinsentiva que los empresarios traigan productos, creando una escasez en el mercado, como lo han vivido otros países. El Estado no tienen la capacidad, ni la estructura actual para traer esos productos para toda la población. 

De la misma manera los productos nacionales, que son la mayoría, al congelarlos con precios puede provocar que no se produzcan o vendan, creando de esta manera escasez dentro del país. Nos preocupa que se estén tomando decisiones sin hacer los necesarios estudios de mercado para productos de canasta básica de alimentos, como el peso, el consumo de una familia, el tamaño de la misma, que eran elementos indispensables para poder tomar una decisión correcta y sana al momento de incluir o no un producto.

Tampoco vemos que se esté hablado del tiempo que se le daría a la medida que lo establece la ley 45, que debe ser una medida temporal y excepcional, y lo que hemos visto en nuestro país en los últimos años es que se prorrogan y los gobiernos no toman la decisión posterior de eliminar la medida. Lo vemos en combustible, tanque de gas, los productos regulados de canasta básica que no se terminó de desregular.

Esto indica que la temporalidad cacariada, nunca es cierta.  Tenemos que manejarnos con cuidado cuando se decide tomar medidas de este tipo en la economía porque pueden existir repercusiones graves que traerían más malestar. No podemos dejarnos llevar por la complaciencia, aunque se esté buscando terminar con una situación no antes vista en nuestro país. Es de vital importancia que se busque un equilibrio para encontrar el bienestar común, sin que se afecte el futuro inmediato. 
* Abogado. 

Pedro M. Meilán 
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