Editorial

Precaución

31 de agosto de 2022

Algo que aprendimos muy bien con la pandemia del coronavirus es a cuidarnos de los virus y también de las bacterias. La gripe, que antes era un asunto cotidiano, tratada de manera casera es también para tomarle el pulso.

La vaunación, el uso de mascarilla y el lavado constante de las manos con agua y jabón, gel alcoholado o alcohol son necesarias e inevitables, si queremos reducir los contagios, propios de esta temporada. Es una responsabilidad cívica que todos debemos defender