Panama Ports y su bombardeo mediático

  • Pedro Meilán
      Pedro M. Meilán N |

      No tenemos que ser muy inteligentes para no darnos cuenta del bombardeo mediático que tiene PPC ante todos los medios de comunicación, ya sean televisivos, escritos, radiales, en las redes o cualquier otro que se les ocurra.

      Lo triste de esto es que El Estado Panameño tiene que pagar un diez por ciento de toda esa publicidad; en la cual se dicen verdades a medias y se quiere tratar a nuestra población como personas no pensantes y que pueden ser enredados con el viejo truco de mercadear o repetir tres o varias veces una falsedad y la convertirás en verdad. Con gran dolor se percibe en el ambiente que PPC podrá renovar su contrato en forma automática.

      Fíjese que en las últimas semanas hay un silencio sospechoso sobre el tema, y lo que más llama la atención es la salida de la Contraloría General de la República de Panamá con un comunicado de aclaración sobre los comentarios que se han vertido a su desafortunada auditoría, que según ellos demuestra que la compañía ha cumplido con las inversiones que les exigía el contrato e incluso en demasía.

      Prácticamente la Contraloría nos dice que deberíamos hacerle una estatua a esta empresa por pagarnos lo que contractualmente y legalmente tienen la obligación de hacer. En esta ocasión voy hacer referencia a dos puntos específicos que se han manejado de forma irresponsable para dar a entender que PPC ha dado más de lo que indicaba en el contrato en inversiones.

      En la nota aclaratoria de Contraloría y en distintos medios publicitarios se hace referencia a los millones de dólares que PPC ha desembolsado a El Estado producto de lo pagado por el movimiento de contenedores, pagos de impuestos, cuotas de la Caja de Seguro Social y otros más que derivan de las obligaciones contractuales adquiridas en el contrato de concesión con la Nación.

      Todos estos pagos, jamás pueden ser vistos como inversiones que redundan en favor de El Estado; ya que las mismas son las obligaciones que tiene cualquier empresa o compañía con el país, para estar al día en el pago de sus impuestos.

      Querer incluir o querer hacernos ver que esos dineros también son un aporte es una falacia porque representan la obligación que tenemos todos en ese tipo de carga impositiva. Son los compromisos pactados para poder funcionar y explotar su contrato, no así una inversión o dinero que nos están dando de más.

      El otro tema, ya que dije que solamente tocaría dos por ahora, es que PPC siempre ha dicho que la infraestructura entregada de los puertos de Balboa y Cristóbal era inapropiada, cuestión que formaba parte de los pliegos al momento de la licitación, y que era conocida perfectamente por ellos.

      Ahora bien, me pregunto ¿Por qué será que en el gobierno del Presidente Martín Torrijos Espino se tuvo que renegociar el derecho de uso de las infraestructuras y puertos en operación recibidos en concesión, si los mismos no servían? Esto resulta sospechoso verdad, pues le pagaron a El Estado ciento dos millones de dólares ($102,000,000.00), y se impusieron otros compromisos más que explicamos en un escrito anterior.

      Bueno este argumento fue tocado en las aclaraciones que dio la Contraloría para decir que hasta por esa infraestructura PPC había pagado millones de dólares a favor de El Estado.

      Lo que se les olvidó recordarle a la ciudadanía es que tuvo que pagarlos porque fue tanta la presión de la población y El Estado para que se hiciera algo, después que el gobierno de la Presidenta Mireya Moscoso a través de un plumazo eliminó los 22 millones de dólares y el diez por ciento (10%) de los ingresos que cada año PPC tenía que entregar a El Estado Panameño, como estaba en el contrato original firmado por el Presidente Ernesto Pérez Balladares.

      Que les parece Contraloría recuerda ese pago prácticamente obligado, pero olvida decirnos que nos quitaron 22 millones anuales y 10 % de los ingresos anuales por el pago de la estructura que supuestamente no era adecuada.

      Vuelvo e insisto, como lo he manifestado públicamente, considero que el mejor camino para el país es poder renegociar el contrato con PPC, pero siempre y cuando nos paguen todos los dividendos atrasados y que se renegocien todas las cláusulas que están en detrimento de la Nación.

      Pretender pedirles un solo pago de millones de dólares por dividendos atrasado sin renegociar es un crimen para nuestra Patria. De la misma manera, me llama poderosamente la atención, que en el primer contrato del Presidente Pérez Balladares teníamos mejores ingresos de parte de PPC, que en la actualidad cuando la generación de riquezas es mucho más alta, y más aún en los próximos 25 años.  
       

       

       Magíster Pedro M. Meilán
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