Jorge Eduardo Ritter, el gran canciller del General Noriega

En una declaración publicada por Facetas de La Estrella de Panamá, el 22 de agosto de 2010, Ritter dijo que no fue “compinche” del General Noriega a quien defendió como ministro de relaciones exteriores
  • ML | Jorge Eduardo Ritter.
Redacción Metro Libre |

En el año 2010, Jorge Eduardo Ritter, uno de los polìticos más privilegiado del poder militar que gobernó Panamá entre 1968 y 1989, declaró a La Estrella de Panamá que no fue compinche del General Manuel Antonio Noriega.

Cinco años después renunció al Partido Revolucionario Democrático (PRD) y se volvió un furibundo crítico de esta organizaciòn y su dirigencia, coincidiendo con viejos adversarios y otras fuerzas políticas.

Para un sinnúmero de dirigentes opositores, Ritter fue “norieguista” y uno de sus ministros más  activo y relevante.

Fue ministro de Relaciones Exteriores cuando el General Noriega era el hombre fuerte del país y  el pode real.

Cuando los militares derrocaron al presidente Eric Arturo Del Valle, Ritter se pusó del lado de los cuarteles y calló.

Tampoco se le esuchó y no hay registros que hubiese condenado el asesinato de los militares que intentaron derrocar a Noriega el 3 de octubre del año 1989.

Abudante información escrita y archivos, registran las declaraciones de Ritter en esa época. Testigos dijeron haber estado en reuniones donde la relaciones entre Ritter, Noriega y el Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa (FDP-ejército) eran cordiales  y de mucha confianza.

El 20 de junio de 1989, Ritter dijo al diario El País de España, que ante los pedidos de renuncia del General Noriega, “eso no lo dije, ni lo diré en el futuro porque eso es un asunto que tenemos que (solucionar) entre los panameños.

Cuando Ritter fue canciller, la oposición era sometida a una brutal represión y la prensa opositora era perseguida e inclusive censurada.

Ritter nunca lo denunció o se opuso. Distanciarse de Noriega no borra lo que hizo o su conocido pasado.

 

Biografía

Es abogado de profesión (70 años). Graduado en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Fue ministro de Gobierno y Justicia, embajador de Panamá en Colombia y representante permanente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Igualmente, ocupó el cargo de ministro de Asuntos del Canal. Durante la crisis que terminó con la intervención militar norteamericana de 1989, jugó un rol clave en la defensa del régimen y del General Manuel Antonio Noriega, acusado entonces, de narcotráfico por Estados Unidos. Todos  su cargos tuvieron el aval de la cúpula militar que controló el poder entre 1968 y 1989.

 

Reacciones de la clase política panameña

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