El director estadounidense Woody Allen ha elegido las calles de Madrid, que aspira a convertirse en un polo cinematográfico mundial, como escenario de su nueva película, la número 51 de su carrera, cuyo rodaje comenzó este mes.
El miércoles, decenas de curiosos se agolpaban para intentar ver al veterano de 90 años en las calles del bullicioso centro de la ciudad, cerradas para la ocasión.
El maestro de la comedia y la sátira social casi no rueda ya en su país natal, desde que prácticamente toda la industria le dio la espalda tras las acusaciones de agresión sexual formuladas por Dylan Farrow, a quien...