El tema de pasar por distintas áreas de la urbe capitalina, que apestan a orine y parecen salidas de cantinas antiguas, se ha “normalizado” entre población. La parada de autobuses en un mall en Paitilla, la salida de la estación del Metro de El Ingenio, la parada de autobuses frente al complejo de la CSS y así distintas áreas en las que los hombres no tienen reparo de orinarse frente a los que pasan. En Estados Unidos, el solo intento de sacar sus partes íntimas en público es motivo de cárcel, pero aquí, la población debe vivir con ese espectáculo pervertido.